Trabajamos desde 2015 en la provincia de Chaco, Argentina, junto a las comunidades rurales del impenetrable chaqueño. Promovemos y acompañamos proyectos comunitarios que permitan a las poblaciones desarrollarse íntegramente en su lugar de origen, en armonía con la biodiversidad.
01 - El porqué
La falta de oportunidades en educación, salud y empleo, así como la falta de condiciones e infraestructura en las zonas rurales, limita profundamente el desarrollo de las personas y provoca la migración de las familias a entornos urbanizados. Esto promueve la desaparición de las comunidades, sus redes, hábitos y costumbres, trayendo como consecuencia la desaparición de culturas con características propias en armonía con la naturaleza.
02 - Nuestra misión
Creemos que, con las herramientas y oportunidades necesarias, toda persona puede crecer y realizarse en su lugar de origen. Esto permite que se generen nuevas posibilidades para mejorar las condiciones de vida de su comunidad, lo cual se logra a través del esfuerzo individual y comunitario, con el fin de construir una sociedad más digna y justa.
03 - Nuestra propuesta
Promovemos el desarrollo integral de las comunidades rurales del monte chaqueño a través de proyectos sociocomunitarios que logren los derechos y aspiraciones genuinas de las familias, generados a partir del vínculo, la participación e integración comunitaria.
Para lograr esto, trabajamos junto a las comunidades rurales con programas de educación, salud, oficios y emprendedurismo, huertas y fortalecimiento comunitario. Actualmente, desarrollamos nuestros programas en 26 parajes rurales que se encuentran alrededor de Tres Isletas, Quitilipi, Pampa del Indio, Castelli, Sáenz Peña y Nueva Pompeya, provincia de Chaco.
04 - El impacto
Gracias al trabajo articulado de todos los programas, se generan espacios, recursos, herramientas y oportunidades que permiten a las familias rurales superar situaciones de indigencia, marginalidad y exclusión social. Así, sus miembros se empoderan y progresan a partir del esfuerzo colectivo y las propias aspiraciones, hasta alcanzar condiciones de vida dignas y posibilidades genuinas de desarrollo integral en sus comunidades de origen, sin verse obligados a abandonarlas.
En este marco, fortalecemos a las personas para que reconozcan sus derechos, su dignidad, y les brindamos el acompañamiento y las herramientas necesarias para que puedan desenvolverse como personas y como comunidad con sus propias fuerzas.
Para preservar al monte hay que impulsar a sus comunidades. Al promover y acompañar el desarrollo de las comunidades, también promovemos la preservación del monte chaqueño y su biodiversidad. Por eso, acompañar a una familia de una comunidad rural es cuidar el bosque nativo.





